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30Nov2017

Culminó el Ciclo 2017: La gestión de las emociones como factor clave de la competitividad en las empresas fue el tema central del Panel

“Cómo hacer que tu empresa sea más productiva desde la gestión de las emociones”, fue el tema del tercer encuentro del Ciclo “Saber para decidir”. La actividad tuvo lugar este miércoles 29 de noviembre, en el Aula Magna de la UCA y contó con la disertación del consultor internacional y Doctor en Ciencias de la Comunicación, Marcelo Manucci. Además, referentes de empresas de la región compartieron sus experiencias en relación al tema. 

Las emociones y su correcta gestión son la clave del éxito en una organización. Esta fue la premisa que funcionó como denominador común en la exposición de los tres panelistas. 

Mientras que Marcelo Manucci explicó el tema desde un abordaje teórico basado en su larga trayectoria como consultor, docente e investigador; los empresarios Carolina Schneider, Gerente General de Schneider S.R.L, y Mario Domínguez, titular de DomínguezLab, dieron cuenta de la experiencia llevada a cabo en sus organizaciones. La actividad fue moderada por la especialista en comunicación estratégica, Anabel Waigandt.  

“Químicamente, las emociones son reacciones del cuerpo frente a un evento, a un acto. Por lo tanto, la forma de cuidar las emociones, es cuidar la calidad de las relaciones, cuidar la trama de las relaciones que tiene un sistema”, aseguró Manucci.

“Somos mamíferos al igual que todos los mamíferos, pero somos mamíferos que tienen la capacidad de simbolizar, de explicar y de construir su realidad. Somos mamíferos con emociones básicas que viven dentro de un relato, el relato es la explicación de esa realidad”, explicó el Doctor en Ciencias de la Comunicación.

Cuando hablamos de emociones hablamos de la química que el cuerpo segrega para generar una respuesta. En este sentido, la adrenalina y el cortisol generan estrés, la oxitocina tiene que ver con la empatía, la dopamina es refuerzo, es alegría y euforia; detalló Manucci.

Informar, contener y acompañar, y darle a la gente un contexto para que no invente, son los tres factores que, a criterio de Manucci, definen el concepto de competitividad organizacional. Por otro lado, y según el especialista, la competitividad emocional para una organización tiene que ver con tres factores: la capacidad para reconocer lo nuevo, la capacidad de crear lo nuevo, y la capacidad para sostener lo nuevo en su propia vida y en lo organizacional. 

“El secreto del cambio es sostener lo nuevo, el cambio es de determinación y decisión, la decisión la puedo tener, pero si no la sostengo, lo nuevo no aparece en mi vida”. Fueron las palabras con las cuales cerró su exposición el consultor internacional Marcelo Manucci, y para quien la clave del éxito en una organización es la correcta gestión de las emociones del Capital Humano.

Por su parte, Carolina Schneider compartió su experiencia en la empresa que lidera en la ciudad de Crespo, Schneider S.R.L. En determinado momento, y ante una notable apatía y resistencia por parte del personal a acompañar los cambios y crecimiento que se venía planteando la empresa, se decide llevar a cabo un plan estratégico tendiente a lograr el bienestar e involucramiento emocional por parte del personal. 

En este sentido, las acciones están dirigidas a crear espacios de socialización e intercambio entre empleados y entre empleados y dirigentes de la empresa. Se realizan jornadas de encuentro y bienestar, fiesta de fin de año con todos los empleados, boletín informativo, además de un constante diálogo y comunicación. 

El trabajo en Schneider S.R.L. se organiza bajo reglas claras, que tienen que ver con el conocimiento de tareas y responsabilidades, enfoque en los procesos y diálogo. A su vez, el clima de trabajo se caracteriza por la comunicación interna, capacitación, visión compartida, motivación y mediciones periódicas respecto de la conformidad y satisfacción de los empleados que, en palabras de Schneider, son los “clientes internos” de la empresa. 

Ahora bien, “no se puede aplicar esto en una empresa que está desordenada, que no paga los sueldos al día, que no respeta las formas”, fundamentó Carolina Schneider. Y agregó: “Los que estamos, de alguna forma, liderando el Capital Humano tenemos que ser los primeros en dar el ejemplo”.

A su vez, el titular de DomínguezLab, Mario Domínguez, explicó la manera en que se lleva a cabo el trabajo en su organización, destacando la horizontalidad y el involucramiento por parte de todos los empleados en decisiones y planificaciones estratégicas. “Es muy importante que su equipo se comprometa e involucre en la construcción de la estrategia y el cumplimiento de lo planificado a través de una metodología integradora e incluyente”, fue el consejo de Domínguez. 

Asimismo, el empresario resaltó la importancia de la motivación en el personal a través de la posibilidad de capacitación constante. En este sentido, DomínguezLab propicia y acompaña programas de formación doctoral, cursos, ferias y congresos, para que los empleados se formen, se sientan realizados, y vuelquen este conocimiento en proyectos de la empresa. 

“La flexibilidad es parte de nuestra cultura empresarial”, subrayó Domínguez y esa flexibilidad tiene que ver, entre otras cosas, con que el personal puede trabajar desde cualquier lugar, no necesariamente tiene que cumplir un horario ni completar su jornada laboral dentro de la empresa. “Creemos en la autogestión”, concluyó el empresario.

La propuesta cerró el Ciclo 2017 “Saber para decidir”, una iniciativa de Yujnovsky & Asociados, que entiende a la información como insumo estratégico a la hora de planificar acciones, analizar estrategias y tomar decisiones que impactarán en la configuración de cada negocio. 


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